Búsqueda personalizada

Venezuela: los desafíos del tiempo ganado


La concreción de acuerdo significa que el Golpe de Estado ha quedado desinflado como posible salida de la derecha. Tal vez algunos sectores de su base todavía lo crean posible y crezca su frustración. La dirigencia -a pesar del deseo de varios de ellos- sabe que no existe más margen. El próximo encuentro entre las partes será el 6 de diciembre. Luego vendrán las fiestas, vacaciones, y el inicio de un 2017 que estará marcado por elecciones.
El mes de noviembre transcurre a contramano de cómo lo había pensado la derecha venezolana. Esta hora ya deberían estar ocupando el sillón del Palacio de Miraflores, o por lo menos con el presidente Nicolás Maduro contra las cuerdas llamando a elecciones generales. Así se lo habían prometido a su base social. Así, es seguro, no sucederá. El país sigue por los rieles constitucionales, como siempre se quiso del lado del chavismo.

Esto termina de confirmarse por dos elementos. El primero es que nuevamente las amenazas de la Mesa de la Unidad Democrática (Mud) quedaron sin efecto: había puesto la fecha del 11 de noviembre como nuevo ultimátum. Ni siquiera ellos se lo terminaban de creer, pero retirarse de la promesa de violencia sin siquiera dar un último pataleo, era un golpe más a sus liderazgos heridos. Debían amenazar, mostrarse inquebrantables ante la denominada dictadura. Lo cierto es que el día 11 pasó y nada se movió. 

El segundo elemento fue la concreción del diálogo entre ambas partes. Tuvo lugar el día 12, y se acordaron algunos puntos centrales: "El Gobierno Nacional y la MUD asumieron el compromiso de poner en práctica una hoja de ruta que permita normalizar la relación constitucional entre los poderes del Estado, el respeto recíproco entre los mismos y explorar medidas de acompañamiento económico en el marco legal, constitucional y de respeto a la soberanía nacional, que contribuyan a mejorar las condiciones de abastecimiento de la población", leyó el enviado del Vaticano, monseñor Claudio María Celli.

El punto político y el económico fueron dos de los principales acordados. En el primero, se acordó avanzar en la superación de la situación de desacato de la Asamblea Nacional dictada por el Tribunal Supremo de Justicia. Esto significó reconocer que el órgano legislativo estaba efectivamente en desacato, avanzar en resolver la situación -a través de la reelección de dos diputados que habían ganado con fraude en el estado Amazonas- y descartar el intento ilegal de juicio político contra el presidente que quería llevar adelante la derecha desde el hemiciclo. 

En el punto económico acordaron trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana. Y priorizar en particular el abastecimiento de medicamentos y alimentos. Esto también implicó que la derecha tuviera que reconocer que efectivamente se ha venido desarrollando un ataque contra le economía nacional. Con esa afirmación puso en jaque -por lo menos en el ámbito del diálogo- su estrategia comunal centrada en culpar de todos los males económicos al Gobierno Nacional, su modelo, e intentar convencer que la guerra económica ha sido desde el principio un invento del presidente para tapar su derrota, que ningún factor de la economía estaba saboteando el país. 
                                 
La concreción de acuerdo significa que el Golpe de Estado ha quedado desinflado como posible salida de la derecha. Tal vez algunos sectores de su base todavía lo crean posible y crezca su frustración. La dirigencia -a pesar del deseo de varios de ellos- sabe que no existe más margen. El próximo encuentro entre las partes será el 6 de diciembre. Luego vendrán las fiestas, vacaciones, y el inicio de un 2017 que estará marcado por elecciones. Así lo ratificó Nicolás Maduro en su programada televisado del día domingo: tendrán lugar elecciones primarias a principios de año, a gobernadores a finales del primer semestre, a intendentes al terminar el año, y presidenciales en el 2018. El calendario está pautado. 

***
Quitando el brote golpista que tuvo lugar en las últimas semanas, la situación en Venezuela no ha cambiado demasiado en relación a lo que venía sucediendo desde el mes de agosto. En términos económicos la situación continúa preocupando: los precios suben, el abastecimiento es relativo -aún con los productos importados a precio liberado- y el dólar paralelo continúa su ascenso, situándose en 1.900 bolívares, es decir casi 200 bolívares más en una semana. Ese cuadro económico es político. Un dato puede graficarlo: el domingo 30 de octubre, día de inicio de la mesa de diálogo, el dólar paralelo subió de 1.417 a 1.501, 80 bolívares en una noche sin actividad cambiaria. ¿Qué teoría económica puede explicarlo?

Por ese frente sigue el principal desafío, la preocupación primera. Porque esa es la fuente principal de desgaste en la población, la que corroe el día a día de millones de hombres y mujeres. Ante eso Nicolás Maduro firmó la prórroga por 60 días del decreto de Estado de Excepción y Emergencia Económica. Eso le permite mantener una herramienta importante, aunque, hasta el momento no ha sido del todo efectiva. En lo económico está el nudo del ataque, pero también el nudo de los debates internos del chavismo. 

Sin embargo, el proceso revolucionario no es solamente los diálogos con la Mud y la batalla contra el dólar paralelo. Es también lo bueno que sigue sucediendo, invisibilizado sistemáticamente por los grandes medios de comunicación tanto venezolanos como internacionales. Porque entre tanta resistencia existen victorias, como la reciente entrega de la vivienda 1 millón 200 mil, como parte de la Gran Misión Vivienda Venezuela, iniciada en el año 2011. Se trata de viviendas que no están atadas a la especulación del mercado inmobiliario, muchas de ellas construida de forma autogestionada por consejos comunales, comunas, movimientos sociales etc. 

Esa política social del chavismo es una de las más importantes, un ejemplo para todo proceso que se proponga transformar el orden injusto heredado. Permite ver luces dentro del proceso revolucionario, que, para no quedar tenues, deben darse también en el universo de la economía con soluciones concretas. Sería la forma para que sectores que se han alejado regresen a las filas de la revolución no perciban que existe una confrontación política de cúpulas, acuerdos económicos entre las partes que dicen adversarse -donde ganan los grandes y pierden los humildes -y que su dirección está dispuesta a recobrar la mejor herencia dejada por Chávez. Porque es inmensa. Y permite por ejemplo pensar la siguiente pregunta: la gente que se aleja, ¿lo hace porque se ha despolitizado o porque está muy politizada y ve que su dirección reproduce lógicas de la vieja política?

Ganado el enfrentamiento reciente y mantenida la paz, quedan los nudos estructurales. Una tarea que es responsabilidad del conjunto del movimiento chavista.

Fuente: telersur
Entrada más reciente Entrada antigua Página principal

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Más Leidos

Recibe las Noticias por Correo, Suscribete Es gratis.!!!

Anuncios Clasificados

Anuncios Clasificados
Compra y Vende seguro

NOTICIAS DE VENEZUELA

Descarga Gaceta Oficial de Hoy

Descarga Gaceta Oficial de Hoy
Bono Alim, UT, Aumento Salarial, Seniat,..

Abrir Cuenta en Dolares

Abrir Cuenta en Dolares
Solicita tu tarjeta Visa ya, es fácil y rápido. Recibe pago de todas partes del Mundo.

Entrada destacada

Venezuela: Gran Misión Vivienda ha construido más de un millón de hogares dignos

La Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) ha construido un millón 107 mil 564 hogares dignos en todo el territorio nacional, informó est...

Publicaciones

Total de visualizaciones